TRADUCTOR
domingo, 7 de diciembre de 2014
martes, 9 de septiembre de 2014
EL ANILLO (PARABOLA)
Vengo, maestro, porque me siento tan poca cosa que
no tengo fuerzas para hacer nada. Me dicen que no sirvo, que no hago nada bien,
que soy torpe y bastante tonto. ¿Cómo puedo mejorar? ¿Qué puedo hacer para que
me valoren más?
El maestro sin mirarlo, le, dijo: -Cuánto lo siento
muchacho, no puedo ayudarte, debo resolver primero mi propio problema. Quizás
después...- y haciendo una pausa agregó- si quisieras ayudarme tú a mí, yo
podría resolver este problema con más rapidez y después tal vez te pueda
ayudar.
E...encantado, maestro- titubeó el joven, pero
sintió que otra vez era desvalorizado, y sus necesidades postergadas.
Bien, asintió el maestro. Se quitó un anillo que
llevaba en el dedo pequeño y dándoselo al muchacho, agregó- toma el caballo que
está allí afuera y cabalga hasta el mercado.
Debo vender este anillo porque tengo que pagar una
deuda. Es necesario que obtengas por él la mayor suma posible, pero no aceptes
menos de una moneda de oro. Ve y regresa con esa moneda lo más rápido que
puedas.
El joven tomó el anillo y partió. Apenas llegó
empezó a ofrecer el anillo a los mercaderes. Estos lo miraban con algún
interés, hasta que el joven decía lo que pretendía por el anillo. Cuando el
joven mencionaba la moneda de oro, algunos reían, otros le daban vuelta la cara
y sólo un viejito fue tan amable como para tomarse la molestia de explicarle
que una moneda de oro era muy valiosa para entregarla a cambio de un anillo.
En afán de ayudar, alguien le ofreció una moneda de
plata y un cacharro de cobre, pero el joven tenía instrucciones de no aceptar
menos de una moneda de oro rechazó la oferta.
Después de ofrecer su joya a toda persona que se
cruzaba en el mercado -más de cien personas- y abatido por su fracaso, montó su
caballo y regresó. Cuánto hubiera deseado el joven tener él mismo esa moneda de
oro. Podría entonces habérsela entregado él mismo al maestro para liberarlo de
su preocupación y recibir entonces su consejo y ayuda. Entró en la habitación.
Maestro- dijo- lo siento, no se puede conseguir lo
que me pediste. Quizás pudiera conseguir dos o tres monedas de plata, pero no
creo que yo pueda engañar a nadie respecto del verdadero valor del anillo.
Qué importante lo que dijiste, joven amigo-
contestó sonriente el maestro-. Debemos saber primero el verdadero valor del
anillo. Vuelve a montar y vete al joyero. ¿Quién mejor que él para saberlo?
Dile que quisieras vender el anillo y pregúntale cuánto te da por él. Pero no
importa lo que ofrezca, no se lo vendas. Vuelve aquí con mi anillo.
El joven volvió a cabalgar. El joyero examinó el
anillo a la luz del candil con su lupa, lo pesó y luego le dijo: -Dile al
maestro, muchacho, que si lo quiere vender YA, no puedo darle más que 58
monedas de oro por su anillo.
-58 MONEDAS!!! Exclamó el joven. -Sí, replicó el
joyero- yo sé que con tiempo podríamos obtener por él cerca de 70 monedas, pero
no sé...si la venta es urgente…
El joven corrió emocionado a la casa del maestro a
contarle lo sucedido.
Siéntate- dijo el maestro después de escucharlo- Tú
eres como este anillo: una joya, valiosa y única. Y como tal, sólo puede
evaluarte verdaderamente un experto. ¿Qué haces por la vida pretendiendo que
cualquiera descubra tu verdadero valor? Y diciendo esto, volvió a ponerse el
anillo en el dedo pequeño.
martes, 31 de diciembre de 2013
ORACIÓN DE INICIO Y FIN DE AÑO
Señor: Dios, dueño del tiempo y de la eternidad,
Tuyo es el hoy y el mañana, el pasado y el futuro.
Al terminar este año quiero darte gracias
Por todo aquello que recibí de Ti…
Gracias por la vida y el amor, por las flores,
El aire y el sol, por la alegría y el dolor, por cuanto
Fue posible y por lo que no pude dar.
Gracias por regalarme un hermoso hijo y una esposa comprensiva,
Gracias por cuidar de mis padres y de mi hermano y su familia,
Gracias por unirnos más con toda la familia y los amigos de siempre.
Te ofrezco cuanto hice este año, el trabajo que pude
Realizar y las cosas que pasaron por mis manos
Y lo que con ellas pude construir.
Te presento a las personas que a lo largo de estos meses ame.
Las amistades nuevas los eternos amigos de siempre;
Los mas cercanos a mi y los que están mas lejos.
Los que me dieron su mano y la confianza, aquellos a los que
Pude ayudar, con los que compartí la vida, el trabajo,
El dolor y la alegría.
Pero también, señor hoy quiero pedirte perdón,
Perdón por el tiempo perdido, por el dinero mal gastado,
Por la palabra inútil y el amor desperdiciado.
Perdón por las obras vacías y por el trabajo mal hecho,
Y perdón por vivir sin entusiasmo.
También por la oración que poco a poco fui aplazando
Y que hasta ahora vengo a presentarte.
Por todos mis olvidos, descuidos y silencios.
Nuevamente te pido perdón.
En los próximos días iniciaremos un nuevo año
Y detengo mi vida ante el nuevo calendario
Aun sin estrenar y te presento estos días
Que solo TÚ sabes si llegare a vivirlos.
Hoy te pido para mi y los míos la paz y la alegría,
La fuerza y la prudencia, la claridad y la sabiduría.
Quiero vivir cada día con optimismo y bondad
Llevando a todas partes un corazón lleno
De comprensión y paz.
Cierra tú mis oídos a toda falsedad
y a mis labios las palabras mentirosas,
Egoístas, mordaces o hirientes.
Ayúdame alejarme de personas
que envenenan y ciegan a la razón.
Abre en cambio mi ser a todo lo que es bueno
Que mi espíritu se llene solo de bendiciones
Y las derrame a mi paso
Cólmame de bondad y de alegría para que,
Cuantos conviven conmigo o se acerquen a mí,
Encuentren en mi vida un poquito de TI.
Danos un año feliz a todos los seres del mundo
y enséñanos a repartir felicidad. AMEN.
¡FELICES FIESTAS CON PAZ, AMOR Y FELICIDAD!
Es mi más sincero deseo.
martes, 24 de diciembre de 2013
FELIZ NAVIDAD
Así como el sol despeja las tinieblas durante el alba, la presencia de Cristo irrumpe en las tinieblas del pecado, para mostrarnos el camino a seguir. Con su luz nos muestra la verdad de nuestra existencia. Cristo mismo es la vida que renueva la naturaleza caída del hombre y de la naturaleza. La Navidad celebra esa presencia renovadora de Cristo que viene a salvar al mundo.
En Navidad, nos olvidamos de los problemas, los fracasos, los resentimientos y las tristezas, pues lo único que nos importa en esta fecha es conservar las ilusiones y los sueños. Es por eso te invito a recordar a tus seres queridos a los que lo tenemos lejos, cierra los ojos y emociónate y dale los mejores deseos, recuerda que un una frase cargada de afecto y buenos deseos puede hacer muy feliz a nuestros familiares y amigos.
De la misma manera, antes de abrir los regalos que tiene para ti en esta navidad, asegurate de merecerlos. pide perdón si has herido, perdona a quienes te han lastimado y corrige los errores que has cometido. recuerda que nunca es tarde para empezar bien un nuevo año.
Te invito a repetir esta plegaria a nuestro niño Jesús:
Niño Dios, tú que llegaste al mundo para salvar, te pido años de paz.
Tú que naciste en un pesebre, te pido que no haya más miserias en el mundo.
Tu que naciste de una madre virgen, te pido pureza en este mundo.
Tú que eres salvador, sálvanos de los desastres que nos provoca la naturaleza.
Tú que nos diste la vida para vivirla, que la vivamos de acuerdo a tu gloriosa vida. Amén.
Tú que naciste en un pesebre, te pido que no haya más miserias en el mundo.
Tu que naciste de una madre virgen, te pido pureza en este mundo.
Tú que eres salvador, sálvanos de los desastres que nos provoca la naturaleza.
Tú que nos diste la vida para vivirla, que la vivamos de acuerdo a tu gloriosa vida. Amén.
miércoles, 11 de diciembre de 2013
lunes, 19 de agosto de 2013
EL PESCADOR Y EL ECONOMISTA (PARÁBOLA)
El empresario felicitó al pescador por la calidad del pescado y le preguntó cuánto tiempo había tardado en pescarlo. El pescador replicó: Oh! Sólo un ratito.
Entonces el empresario le preguntó por qué no se había quedado más tiempo para coger más peces. El pescador dijo que ya tenía suficiente para las necesidades de su familia.
El empresario volvió a preguntar:¿Y qué hace usted entonces con el resto de su tiempo?
- El pescador contestó: – Duermo hasta tarde, pesco un poco, juego con mis hijos, duermo la siesta con mi mujer, voy cada tarde al monte y veo a mis amigos . Tengo una vida plena y ocupada, señor.
-El empresario dijo con tono burlón:
- Soy un licenciado en economía y le podría echar una mano.- Debería dedicar más tiempo a la pesca y con las ganancias comprarse una barca más grande.
–Con los
beneficios que le reportaría una barca más grande, podría comprar varias
barcas. Con el tiempo, podría hacerse con una flotilla de barcas de pesca.
- En vez de
vender su captura a un intermediado, se la podría vender al mayorista; incluso
podría llegar a tener su propia fábrica de conservas. Controlaría el producto,
el proceso industrial y la comercialización. Tendría que irse de esta aldea y
mudarse a la ciudad, donde dirigiría su propia empresa en expansión.
- Pero señor, ¿cuánto tiempo tardaría todo eso?
- De quince a veinte años
- Y luego ¿qué?
- El empresario soltó una carcajada y dijo que eso era la mejor parte:
- Cuando llegue el momento oportuno, puede vender la empresa en bolsa y hacerse
Muy rico…
Ganaría millones.
- ¿Millones, señor? Y luego ¿qué?
- Luego se podría retirar. Irse a un pequeño pueblo costero donde podría dormir hasta tarde, pescar un poco, jugar con sus nietos, hacer la siesta con su mujer e irse de paseo al pueblo por las tardes, ir al monte y estar con sus amigos.
Bueno, pero eso es lo que hago ahora señor ¿Por qué tengo que esperar veinte años?
CONCLUSIÓN:
Los distintos
conceptos que tenemos como seres humanos, muchas veces tratamos de vivir el día
a día en una cotidiana supervivencia de
vida.
MI JEFE
DIRIA “YO HE VISTO CRECER ESTE NEGOCIO DESDE EL CIMIENTO, HOY NO ME CONFORMO
CON LO QUE TENGO… QUIERO MAS” (JOSE OPE
GONZALES)
jueves, 15 de agosto de 2013
PARÁBOLA DE LAS MULETAS
Durante siete años no pude dar un paso. Día y noche
caminaba con mis muletas... casi arrastrándome por el lodo de los mil caminos
de la tierra.
Fui al gran médico y le conté mi caso.
- « ¿Por qué llevas muletas?», me preguntó.
- - «Porque estoy tullido», le respondí.
- «No es extraño, me dijo el gran médico, prueba a
caminar sin muletas. Son esos trastos los que te impiden caminar. Deja esas
muletas aunque tengas que caminar a cuatro patas». Y antes de que pudiera reaccionar,
el gran médico, riendo como un monstruo, arrancó las muletas de mis manos, y
las rompió en mis espaldas. Y sin dejar de reír las arrojó al fuego.
Ahora estoy curado. Camino con normalidad. Me curó
una carcajada y una voz que me dijo que tenía que romper mis muletas. Es verdad
que tan sólo a veces, cuando veo en mi camino palos o algo que se asemeje a mis
muletas, camino peor durante unas horas. Pero estoy contento a pesar de todo:
he aprendido que en la vida lo importante es romper tus muletas y ayudar a que
otros también rompan las suyas
(Sobre un poema de B.
Brecht)
CONCLUSIÓN: muchas veces llevamos nuestros problemas por mucho tiempo
sin resolver, es importante romper nuestros miedos, dejar nuestro
pasado que nos apena y mirar un futuro diferente.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)







.jpg)
.png)



.png)


%2B(Copiar).png)
%2B(Copiar).png)
%2B(Copiar).png)
%2B(Copiar).png)










